Nicolás Bravo

 

"...El flujo de esta energía desde y hacia el escenario, desde el artista a su público es tal, que hay que estar hecho de piedra para no sentirlo. Por eso mismo (que no estoy hecho de piedra) es que intenté en éste,
mi trabajo personal, reflejar ese fluir de energía, esa corriente eléctrica que recorre a todos. Mi intención fue transmitir la fuerza, la potencia del evento y de las personas que formaban parte de él. A través del movimiento entonces, o para ser más preciso, de la sensación de movimiento, es que puedo transmitir este fluir.
La idea es que las fotos tengan fuerza, que parezcan salir del papel, despegarse..."

Nicolás Bravo
lentetapado@yahoo.com

Durante casi una década, en la que me dediqué al fotoperiodismo, he tenido la suerte de fotografiar todo tipo de situaciones y personajes, accidentes con y sin muertos, políticos, artistas, manifestaciones populares y una larga lista de etcéteras. Sin embargo, la fotografía de espectáculos es la que más satisfacciones me ha dado, por varias razones.
Adicto a la música desde niño, es raro que transcurra algún momento del día en el que no goce de ese placer, de esa sensación que recorre el cuerpo y que sólo la misma clase de fanáticos puede entender. Se trata pues, de una cuestión personal más que profesional. (¿no lo es todo?).
Así, primero por encargo en festivales de folcklore (haciendo fotos para varios diarios, o sea, para los demás)
y luego por gusto en festivales de rock (haciendo fotos para mí) gocé del privilegio de ver, escuchar y,
en algunos casos, de conocer a artistas de primer nivel. (justo es reconocer que algunos no tanto).
Doble y hasta triple privilegio, de poder entrar gratis y estar cerca, muy cerca, más que el resto de la gente,
en lugares donde con gusto hubiera pagado la entrada. Es en esta clase de eventos donde la energía que corre se siente a un nivel que casi puede tocarse. El flujo de esta energía desde y hacia el escenario, desde el artista a su público es tal, que hay que estar hecho de piedra para no sentirlo. Por eso mismo (que no estoy hecho de piedra) es que intenté en éste, mi trabajo personal, reflejar ese fluir de energía, esa corriente eléctrica que recorre a todos.
Mi intención fue transmitir la fuerza, la potencia del evento y de las personas que formaban parte de él.
A través del movimiento entonces, o para ser más preciso, de la sensación de movimiento, es que puedo transmitir este fluir.
La idea es que las fotos tengan fuerza, que parezcan salir del papel, despegarse.

Living Colour: había escuchado muy poco de ellos, aunque sabía que eran buenos. Pero no así de buenos como demostraron ser. Asombrado por el primer solo de guitarra, disparé una serie a los dedos de Vernon Reid (que no se veían de lo rápido que movían). Al ver los flashes, el cantante Corey Glover se acercó y me armó la foto. El resto fue fácil.

Al di Meola, "Extasis"; Los guitarristas tienen dos grandes expresiones faciales cuando tocan: agonía y éxtasis. Fue solo elegir el punto de vista, encuadrar y esperar la cara.

Lee Koonitz: Encuadré y disparé una foto clásica, una de las primeras tomas, como para asegurarse de tener alguna. El destello en la boquilla del saxo lo descubrí examinando los negativos. Pura suerte.

Divididos en Cosquín: Luego de tantos años en esa plaza cubriendo festivales de folklore y pensando: "cómo no tocan los Divididos acá y hacen caer la plaza". Finalmente tocaron... y ahí estuve.

Maceo Parker: Inmenso. Empezó a tocar y paró por primera vez casi una hora después. Tiene una energía increíble en escena.

Redondos: Desgraciadamente, el primer recital de ellos al que fui, resultó ser (hasta ahora) el último que hicieron. Pocas veces he visto un recinto vivo tan poderoso como el estadio Chateau Carreras ese día. 40.000 personas. Calor. Vapor. El pogo más grande del mundo. Impresionante.

Carlitos Jiménez y Bam Bam Miranda: un concierto de jazz en el Teatro San Martín, que no es lo mismo si sube La Mona a escena.


Las cuestiones técnicas son mas bien simples, la mayoría de las fotos están hechas con equipo Nikon, objetivos 80-200 f2.8 y 28-85 f3.5, cámaras 8008, N90 y F100, película negativa Fuji 800 ISO (en algunos casos Kodak,
y a veces Konica, que también me gusta.
Las blanco y negro están hechas con Ilford XP2, para revelado C-41, que me encanta.